¿Vaina o espada?


Autor:
Miquel Recacha
Características:
Telescopio / lente fotográfico TS Optics Refractor 102mm/714-102 mm TSO102 ED
Cámara fotográfica ZWO Optical ASI 294 MC PRO (CCD)
Montura Ecuatorial Sky-Watcher AZ-EQ6 PRO
Telescopio / lente guía SVBONY Acromático 60mm/240 mm SVB60
Cámara guía ZWO Optical ASI 178 MC (CCD)
Filtros Baader Planetarium Bloqueador de Infrarrojo NEODIMIO 2.00″ 87
Accesorios Aplanador de campo TSO 2.00″ Enfocador automático ZWO Optical
Procesada con PixInsight (Pleiades Astrophoto) 1.8 APT (Astro Photography Tool) 3.87 PHD Guiding (Stark Labs) 3.6.9 Dev4
La càmara ASI 294MC estaba refrigerada hasta los -15 grados C. con GAIN 125 y Offset 05.
Documentación:
M. Jesús Castellote

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Orión no necesita presentación. Cualquiera que levante la vista a los cielos de invierno se habrá topado con esa atrayente constelación. Hay otras en las que gusta detenerse, incluso puede que más, pero no se puede negar que enseñorea el cielo.

Debido a su popularidad, sus imágenes podrían resultar trilladas. Sin embargo, la astrofotografía de Miquel Recacha nos enseña una muy plástica. Casi se podría decir que las líneas de sus nebulosas se confunden con pinceladas.

Ya habíamos visto su interpretación libre de M 8 (ver La cueva del dragón), camuflada detrás de la foto protagonista, así que estaba pendiente el reconocimiento a esta original mirada.

¿Cómo localizarla a simple vista?

No hay que hacer mucho esfuerzo.

Enseguida nos llamarán la atención esas tres estrellas puestas en fila y, más abajo, unas manchas blanquinosas borrosas, como desenfocadas. De ellas se ocupa la foto que, en coordenadas ICRS, nos deja esta posición

Son M 42 y M 43, auténticos semilleros de estrellas. Por encima se encuentra SH2-279.

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Jugando con la imaginación, al ver estos dos Messier, se recuerdan cuadros de Joaquín Sorolla en los que aparece algún bebé vestido con faldones decimonónicos; M 43 sería la cabeza encapuchada y M 42 el faldón almidonado.

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A lo nuestro … pongamos las cosas en su sitio

Ya nos podemos hacer una idea de lo que se puede encontrar en estos objetos. Son lugares de formación de estrellas y, como tal, cada uno de estos embriones interactúa con los demás. Es difícil establecer ‘áreas de influencia’ que señalen límites claros pero podemos ir aproximándonos.

Una primera división zonal:


En naranja las distintas zonas entre las que no se establecen jerarquías según las bases de datos del CDS. En verde la dependencia de objetos en SH2-279.

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De norte a sur

El cúmulo abierto NGC 1981

Aunque las estrellas en primer plano parecen constituir el cúmulo, éste se encuentra por detrás. Es un cúmulo muy joven del que todavía no se han resuelto sus componentes. El estudio más exhaustivo sobre este objeto data de 2010 (Maia, Corradi y Santos, 2010) donde se estudian sus principales parámetros (edad, densidad, distancia…). Destacar que en él se establece una distancia en 380±17 pc que, aún siendo más precisa, no parece estar verificada y se sigue aceptando la más ambigua de 400 pc medida en 2005.

Aunque todas las estrellas son interesantes, se pueden destacar algunas del primer plano; teniendo en cuenta que los datos que se les atribuyen cuentan con un alto grado de incertidumbre.

Por ejemplo V* V1046 Ori, una binaria espectroscópica, a la que, a pesar de contar con 45 identificadores de otros tantos catálogos distintos, no se ha podido obtener más que un tipo espectral aproximado.

Por su lado, HD 37040 está registrada como una simple estrella pero aparece recogida en el catálogo de estrellas múltiples y se le asignan dos que dependen de ella: la BD -04 1186A y la **STF 750B sin que quede claro si constituyen un sistema o es que se encuentran en la misma línea de visión, como se puede comprobar por su proximidad en las coordenadas (ver siguiente tabla).

Para terminar esta curiosa selección se ha de citar a HD 37016 que no pertenece al cúmulo pero sí a M 42 con una probabilidad del 75% y es un sistema que, a pesar de estar señalado como múltiple no tiene asignados componentes.

Aquí está la imagen correspondiente

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SH2-279

Es una gran región HII ionizada que tiene otro nombre, [B77] 114. Dicho así no da muchas pistas pero, si nos quedamos con los objetos de ese catálogo B77, tenemos una descripción más detallada de lo que se puede encontrar en la zona, A catalogue of bright nebulosities in opaque dust clouds (Catálogo de nebulosidades brillantes en nubes de polvo opaco).

Tiene cuatro secciones y no podemos hacernos una idea de si se encuentran o no a la misma distancia. Lo cierto es que sólo para el caso de NGC 1977 se establece una medida aproximada de 500 pc (2005). Muy pocos datos más podemos encontrar sobre los otros tres elementos.

No se dispone de mucha información sobre [KC97c] G208.4-19.1, una región HII que, simplemente parece remarcar la ionización justo por la parte de central del objeto. Tampoco se puede ampliar mucho más allá de la definición tanto de NGC 1975 como de NGC 1973 catalogadas de nebulosas galácticas.

NGC 1977, o The Running Man Nebula está más estudiada y no es complicado ver cómo se dibuja el corredor en la parte sombreada con los brazos extendidos (diría que llegando a la meta). También es conocida como ONC Flank N (Flanco Norte del Cúmulo de la Nebulosa Orion).

Este corredor representa una región de formación estelar. De los 324 miembros que se le atribuyen, solo 21 parecen tener alguna probabilidad (la señalada en la columna 2 de la tabla)


El punto rojo señala el centro de NGC 1977 y las estrellas registradas nos dan una imagen de la dispersión.

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¿Qué está pasando por detrás del polvo que vemos en la fotografía? … Porque aquí se forman todas esas estrellas que hemos visto dispersas en la imagen anterior.

En la línea visual pero no pertenecientes al campo de NGC 1977, no se puede dejar de mencionar la variable pulsante HD 36843 de tipo espectral A5IV (AR 05 34 24.081; Dec -04 48 15.611) ó 45 Ori, una estrella doble de tipo espectral A9IV/V que, a falta de más datos, no cuenta tampoco con garantías de pertenencia a NGC 1977, aunque se le considere un miembro (AR 05 35 39.484; Dec -04 51 21.838). También hay que incluir, al menos para la orientación, a *c Ori (42 Ori), un objeto joven B1V que brilla en todas las ondas, infrarrojo, ultravioleta y rayos X (AR 05 35 23.164; Dec -04 50 18.088).

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Aprovecho la ocasión para explicar que los nombres con asteriscos o etiquetas tipo NAME son debidos a que así es la forma en la que aparecen en las bases de datos.

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¡Y llegamos a los Messier!

Siguiendo el camino hacia el Sur, empezamos con uno no descubierto por Messier, sino por Jean-Jacques Dortous de Mairan (1678-1771), de quien tomará el nombre alternativo (Mairan’s Nebula). Se trata de M 43.

La protagonista de M43 es, sin duda, la estrella que le presta su brillo, HD 37061, con tipo espectral O9V. En algún trabajo aparece como una más evolucionada B0,5V (Shultz et al., 2019). En todo caso ambos espectros se encuentran muy próximos y su diferenciación debe ser muy sutil. Variable de tipo Orion recibe, como tal, la denominación de V* NU Ori (no confundir con *.nu Ori, mucho más alejada).

La rareza de esta estrella reside, parece ser, en la presencia de su campo magnético, muy infrecuente en sistemas binarios jóvenes (sólo el 2% lo posee). Además, un análisis más profundo parece sugerir que se trata de un sistema triple jerárquico con un sistema interior binario con masas de 15 M⊙ y 4 M⊙ con una órbita de 4 días que, a su vez, estaría acompañado de una tercera componente de 8 M⊙ que orbitaría a su alrededor con un periodo de unos 476 días (Shultz et al., 2019).

A su lado se pueden distinguir en la fotografía otras variables Orion que parecen un pobre testimonio si tenemos en cuenta las incontables que se encuentran repartidas en estos objetos. Se pueden ver en todo su territorio.

Ya nos podemos hacer una idea de por qué reciben el nombre de variables tipo Orion. Pero el caso es que estas variables son como un cajón de sastre en el que caben variabilidades de todas clases y combinaciones en magnitud, periodicidad o erupciones. En fin, no hay una definición clara que las describa con exactitud. Lo que parece cierto es que se trata de estrellas jóvenes entre las que también se incluyen las T-Tauri.

De estas últimas ya habíamos encontrado alguna representación (ver Semillero de planetas) y, desde luego, no faltan aquí. Esta sería su distribución:

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M 42, la Nebulosa Orion o la Gran Nebulosa Orion

Aquí sí tenemos distancias, la última tomada en 2018 con 458 pc.

Cualquier aspecto de M 42 daría para libros. Aquí nos contentaremos con una primera toma de contacto que nos permita una visión general del objeto.

Existen dudas para catalogar M 42 como un cúmulo abierto. Sí existe una ‘acumulación’ de estrellas pero, como se ha dicho en otras ocasiones, distinguir objetos y establecer relaciones en zonas tan ‘brillantes’ en cualquier onda, se hace complicado.

A M 42 se le atribuyen 2710 filiaciones, de ellas solo 15 tienen reconocida una probabilidad de pertenencia del 100%. Aquí la totalidad:


¡Que no cunda el pánico!, siguen por arriba y por abajo de la imagen recortada

Contrastan aquí las 15 (dos no están recogidas en el campo de la foto)

Al igual que pasa con [KC97c] G208.4-19.1, las otras dos regiones de la foto recogidas en el catálogo KC97c (Kuchar+Clark, 1997) no han recibido más menciones que las meras detecciones producidas por el escaneo de regiones HII que nos permiten un mapa más completo del universo. Se mantienen dichas denominaciones que, aunque dentro de las zonas más amplias de M 42 y M 43, no está clara su relación (¿puede que la coincidencia sea solo por encontrarse en la misma línea de visión?).

El cúmulo abierto NGC 1980

Si empezábamos nuestro recorrido norte-sur con un cúmulo abierto en la parte superior de la foto, vamos a terminar con otro cúmulo abierto en la parte inferior. Ninguno tiene componentes pero ambos delimitan la ‘espada’ del cazador Orión. Si NGC 1981 recibe la denominación de ‘parte superior de la espada’ (Upper Sword), empuñadura también podría servir; NGC 1980 es ‘la parte inferior’ (Lower Sword), punta podría ser. El caso es que, aunque se reconocen estas denominaciones, para comprobarlo yo no me atrevería a recomendar una representación mitológica de la constelación puesto que al magnífico cazador te lo puedes encontrar alzando o no la espada, arrodillado o de pie … en fin, ¡cosas de la mitología!

Parece que sí hay consenso imaginario en que, al menos la vaina, coincide con la zona que recoge la foto.

Otra coincidencia del azar: el centro del cúmulo está encuadrado en la estrella *iot Ori a la que no se puede negar su poderosa presencia. No existe referencia sobre su distancia pero sí la del cúmulo que aparece repetida en dos mediciones (en 2005 y 2018) con 520 pc.

*iot Ori es una binaria espectroscópica que tiene la particularidad de variar su clase espectral que, según se admite en el CDS, es un exótico tipo O9IIIvar.

Bien por su variabilidad, bien por encontrarse en una prometedora entrada en la secuencia principal, es una de las estrellas analizadas en el proyecto IACOB que, recordemos, intenta recoger aquellas estrellas que puedan indicar el punto ZAMS-Zero Age Main Sequence (ver Un rayo de sol) (Holgado, 2020).

Si hablábamos de tipo espectral exótico, HD 36960 no se queda atrás: B1/2Ib/II. Da mucho susto pero viene a decir que es una estrella joven, entre B1 y B2 y entre las secuencias I y II. Como la anterior, brilla en todas las longitudes de onda pero ésta sí es miembro de la nube molecular LDN 1641, cuyo centro no aparece en la fotografía pero que se localizaría en la parte inferior izquierda.

La variable V* V2212 Ori

Sin el poderío que muestran las dos estrellas anteriores o de otras con más renombre que la rodean, la variable V2212 Ori nos va a permitir tener otra perspectiva de la zona ya que es miembro tanto del cúmulo abierto NAME Orion Nebula Cluster cuyo centro señala el punto rojo de la imagen anterior, como de la nube molecular NAME Ori A.

Y es que gran parte de la turbulencia que se crea en esta región del cielo NAME Ori Region se debe a las interferencias entre estos dos objetos, el cúmulo y los filamentos de la nube molecular. El otro gran contendiente es la asociación estelar NAME Trapezium Cluster.

Todo esto lo veremos con más calma en la segunda parte que constituirá la próxima entrega en el blog .

No por más reconocido, se merece menos Orion .. ¡y eso que nos hemos quedado en la espada!

[continua en …]

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Bases de datos

Centre de Données astronomiques de Strasbourg [https://cds.u-strasbg.fr/]

NASA [https://www.nasa.gov/]

Referencias

Holgado, G., “The IACOB project. VI. On the elusive detection of massive O-type stars close to the ZAMS”, Astronomy and Astrophysics, vol. 638, 2020. doi:10.1051/0004-6361/202037699.

Maia, F. F. S., Corradi, W. J. B., and Santos, J. F. C., “Characterization and photometric membership of the open cluster NGC1981”, Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, vol. 407, no. 3, pp. 1875–1886, 2010. doi:10.1111/j.1365-2966.2010.17034.x.

Shah, M., Bekki, K., Vinsen, K., and Foster, S., “Impact of dark matter sub-haloes on the outer gaseous discs of galaxies”, Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, vol. 482, no. 3, pp. 4188–4202, 2019. doi:10.1093/mnras/sty2897.

Shultz, M. et al., “NU Ori: a hierarchical triple system with a strongly magnetic B-type star”, Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, vol. 482, no. 3, pp. 3950–3965, 2019. doi:10.1093/mnras/sty2985.

Smith, J., Harper, D. A., and Loewenstein, R. F., “Dust Reradiation from M43”, The Astrophysical Journal, vol. 314, p. 76, 1987. doi:10.1086/165040.

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